Nutrición y Salud Mental
Descubre cómo la nutrición puede afectar tu salud mental y bienestar general.
Vitamina B para la Mente
Las vitaminas B, que apoyan la función mental, se encuentran en frutas, verduras y, sobre todo, en legumbres como la soja, lentejas, frijoles, garbanzos, entre otras.
Desempeñan una serie de funciones en el metabolismo, todas interconectadas. Como son vitaminas solubles en agua (excepto B12 y B6), no se almacenan en el cuerpo, lo que requiere su ingesta regular a través de la dieta. Las cantidades excesivas se eliminan a través de la orina.
Son esenciales para la función cerebral. Mecanismos especiales de transporte permiten que estas vitaminas crucen la barrera hematoencefálica y lleguen a su destino para ejercer sus efectos específicos. Sus roles clave incluyen la producción de energía (a través del ATP), la síntesis y reparación del ADN y ARN, y la síntesis de numerosos neurotransmisores (dopamina, serotonina, noradrenalina y melatonina). Se ha demostrado que las vitaminas B1, B2, B6, B12, el ácido fólico y la biotina están involucradas en la función mental. Además, la vitamina B2 contribuye a proteger las células del estrés oxidativo.
Valeriana y Lavanda
El uso de valeriana y lavanda tiene una larga tradición en la medicina natural. El nombre botánico de la valeriana (Valeriana officinalis) ya revela mucho sobre sus propiedades. 'Valere' en latín significa estar saludable. 'Officinalis' hace referencia a su uso en farmacias. El nombre valeriana está vinculado con Balder, el dios nórdico de la luz, la pureza y la virtud. La lavanda, cultivada en muchos jardines monásticos, se menciona en numerosos libros de hierbas medievales. Por cierto, puedes hacer un té reconfortante con hojas o flores de lavanda, vertiendo una cucharada de las hojas o flores en 250 mililitros de agua hirviendo y dejándolo reposar de siete a diez minutos.
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